INSTITUCIÓN ROSA ZÁRATE DE PEÑA.

Orienta como propuesta de Proyecto de Vida para los niños, niñas y jóvenes , la formación como bachilleres técnicos en Turismo y Recreación, en convenio con el CAP (certificado de Actitud Profesional) del SENA-ITA Buga, como Guías Turísticos en actividades de Campo Abierto y la formación en competencias laborales al obtener el título Técnico Laboral en Gastronomía o Técnico Laboral en Alojamiento Rural, otorgado por el IDEE (Institución Universitaria de Educación Empresarial-Escuela de Turismo de Cali), empezando desde la Educación Media Técnica los ciclos propedéuticos que han de permitirles en un futuro, continuar su formación tecnológica en dicha Institución para obtener el título en un año más de estudio de tecnólogo en Hotelería y Turismo y la posibilidad posterior de hacer la profesionalización en Administración Hotelera y Turística en la Universidad del Valle a través de la “alianza Centro del Valle una ruta en Común”. Esta alianza que es posible a través del convenio con el IDEE, quienes a su vez han conformado la mencionada alianza con el SENA–ITA Buga, Universidad del Valle sede Buga y la Universidad Santiago de Cali sede Palmira).



RESEÑA HISTÓRICA DE LA INSTITUCIÓN ROSA ZÁRATE DE PEÑA.


Los inicios del colegio se pierden en el tiempo; por versión contada por algunos de

los habitantes que a la fecha tienen más de 70 años, se conoce que para la década de los años 1930 la principal ocupación de la región era la tala de árboles para surtir a la ciudad de Cali de materia prima y de carbón vegetal. Refieren los informantes que la hija de uno de los dueños de un aserradero preocupada porque había mucha gente que no sabía leer ni escribir, decidió por su propia iniciativa trabajar con adultos tratando de enseñarles. Así comenzó el interés de algunas personas por ir a estudiar donde la profesora Rosa en una pequeña choza fabricada con tabla y zinc.

 

El señor Blas Casas permitió que en su terreno se construyera la escuela. Posteriormente, vendió el terreno al señor Iván Escobar, quien en últimas donó el

terreno y permitió que se fuera ampliando locativamente la institución.